EDUCACIÓN VIRTUAL WSH
jueves, 12 de febrero de 2015
viernes, 16 de abril de 2010
sábado, 10 de abril de 2010
EL AUDIOVISUAL COMO ESTRATEGIA DE CAMBIO
Todo cambio genera conflictos internos entre los que lo promueven y los que se resisten al mismo; cuando la oposición es cerrada y radical, el resultado más lógico es el estancamiento del desarrollo. Este es el principal problema que afronta nuestro sistema socio-político y en últimas es la causa más significativa del por qué aún seguimos siendo un país tercermundista.
Precisamente nuestro sistema educativo no escapa a ésta situación. Desde el año de 1994, con la promulgación de la Ley General de Educación, se inicia un salto vertiginoso en la educación Colombiana, sin embargo hoy después de 15 años, podemos decir que es muy poco lo que se ha avanzado al interior de las Instituciones Educativas; el principal obstáculo en el desarrollo educativo colombiano ha sido la negativa al cambio de algunos docentes, que como reza la frase del comercial, están en el lugar equivocado y lo único que han generado es malestar y no han permitido el normal desarrollo de las mismas.
La educación ante todo debe ser entendida como un arte, que debe perfeccionarse a lo largo de las generaciones y como tal, el docente es el primero que debe aplicar dicho principio. Para lograrlo; es necesario que esté dispuesto a generar el cambio dentro de la escuela, cambio que se genera primero al interior de su propio ser, en éste caso diríamos que el maestro enseña más con su actitud y convicción personal.
Nuestro país vive un momento histórico crucial, en donde el docente, más que nadie, está llamado a transformar las normas de convivencia que nuestra sociedad ha venido construyendo. Somos nosotros los educadores, los responsables de promover los nuevos aprendizajes, haciéndolos más agradables, y efectivos, transformando paulatina y positivamente las actitudes de los educandos, creando semillas al interior de la escuela, es decir, generando cambios.
Bajo la nueva perspectiva de la educación colombiana se pretende incrementar el desarrollo desde una visión comunitaria y participativa en la cual, se procure una verdadera y auténtica formación integral del individuo, se busca optimizar los recursos para mejorar la calidad de vida; el cambio ha sido radical, en todo los niveles. La educación no se puede concebir entonces como la simple transmisión de conocimientos del docente al educando durante los 60 minutos de clase, el planteamiento debe ser diferente, se debe enseñar a vivir y a afrontar el medio circundante, aprovechando las capacidades y aptitudes de los educandos y sobre todo que aprendan a convivir con sus semejantes siendo individuos competentes.
Se hace necesario fomentar al interior del aula, actividades que lleven al educando al desarrollo de habilidades, valores y destrezas, procurando el progreso de la comunidad. Éste tipo de actividades se pueden desarrollar mediante acciones de formación, en las cuales se pueden involucrar docentes de otras áreas, lo que garantiza un auténtico desarrollo integral de los educandos, comprometiéndolos con su propia formación, llevándolos a tomar conciencia de sus capacidades y habilidades cognitivas y si a todo esto, se le suma la exigencia de implementar y promover las competencias ciudadanas y laborales a partir del desarrollo de las actividades pedagógicas, tendríamos jóvenes mejor preparados y más competentes.
Bajo ésta perspectiva la implementación de las experiencias significativas, surgen como la alternativa más viable para el desarrollo de la mayoría de las competencias, ya sean básicas, ciudadanas, y/o laborales; entendidas como una practica pedagógica, desarrollada desde el ambiente escolar y que tienen como objetivo el desarrollo de un aprendizaje significativo. Mediante su implementación se pretende entonces, promover el desarrollo integral de los estudiantes a través de la recreación de habilidades y competencias específicas; buscando el protagonismo y el liderazgo social. Para lo cual es importante definir conceptos como ambientes de aprendizaje y aprendizaje significativo. Entendiéndose el primero no sólo como el análisis y organización del espacio educativo, del tiempo adecuado para el mismo, del impacto que puede ejercer las TICs, sino también como la actitud del docente y la disposición del educando. Ahora bien, el acelerado desarrollo de las nuevas tecnologías de la información, plantea retos a la educación, ya que la información es el eje central de toda actividad humana, es por lo tanto una necesidad imperante la implementación de las TICs dentro de los nuevos procesos educativos.
Por otro lado, se ha de entender por aprendizaje significativo, el proceso pedagógico participativo, que propende la investigación e impulsa la reflexión y el análisis constante de los educandos, involucrándolos dentro de la construcción de su propio conocimiento; en otras palabras, el docente debe enseñar a pensar y el estudiante debe aprender a aprender, teniéndose en cuenta los conocimientos preexistentes que estos poseen.
Retomando el planteamiento inicial, podemos verificar la importancia, que tiene dentro de esta reflexión, una práctica pedagógica renovadora, en donde el docente ya no es el eje central del proceso, sino por el contrario es un facilitador del aprendizaje. El mejor modelo para el desarrollo del aprendizaje significativo es el trabajo por proyectos, el cual permite que el educando interactúe en situaciones específicas y significativas, estimulando el “saber saber”, el “saber hacer” y el “saber ser”, es decir, la teoría, el procedimiento y la actitud. El docente pasa entonces del modelo memorístico de trasmisión tradicional a un modelo activo, donde es un moderador, un facilitador, un mediador y en ultimas un participante más en la construcción del conocimiento.
Se hace necesario entonces que en las instituciones educativas, el conocimiento se construya en forma paralela entre los docentes y los estudiantes, desde una perspectiva comunitaria bajo un enfoque abierto, que permita plantear, analizar y resolver los problemas que se presentan al interior de las instituciones. Queda demostrada la necesidad de implementar la metodología por proyectos al interior de las escuelas y colegios; proyectos que deben convertirse de una u otra forma en experiencias significativas, que trasciendan más allá de los muros de la institución, compartiéndolas con otros establecimientos.
Los nuevos planteamientos pedagógicos, y más propiamente el aprendizaje significativo, se presentan como estrategias que le permiten al docente abordar y transformar la realidad de los estudiantes, quienes viven una carga negativa que reciben inicialmente de sus hogares y del entorno que les rodea, carga que en últimas se refleja al interior de las instituciones y que no les permite el óptimo desarrollo de sus capacidades. Ésta realidad es la que debe motivar a los docentes a implementar estrategias innovadoras que permitan canalizar primordialmente las cualidades comunicativas y artísticas de los estudiantes y de esta forma poder potencializar todas sus habilidades.
Pero… ¿por qué las cualidades comunicativas y artísticas?, las primeras porque son fundamentales para el desarrollo del pensamiento, de las habilidades cognitivas y, porque a través del lenguaje el ser humano interactúa con los demás; las artísticas porque permiten desarrollar la creatividad y la imaginación, indispensables en la implementación de las competencias laborales.
La idea es entonces implementar el audiovisual como herramienta pedagógica en la labor docente en las diferentes áreas, desarrollando nuevas estrategias pedagógicas que faciliten el aprendizaje significativo; se propone abordar en forma paralela la ciencia y el arte para alcanzar la apropiación de la tecnología en una perspectiva humanística, que permitan el desarrollo de competencias basicas, ciudadanas y laborales, retomando las TICs y más propiamente la televisión escolar como una forma de expresión; entendidas estas como una exigencia de la época, desde la dinámica y los cambios acelerados de los procesos sociales, como algo indispensable en la construcción de nuevos imaginarios.
Sea cual fuere el modelo curricular que se implemente al interior de la institución, no se puede negar que es el docente quien pone en marcha y mantiene el proceso de enseñanza aprendizaje, el que estimula con su formación cultural y pedagógica para que los estudiantes se apropien del currículo. Para nadie es un secreto que una perspectiva de educación para los medios implica que los docentes como lideres o como actores deben recuperar su papel dentro del proceso pedagógico, ya no en un sentido de fuente única de transmisión de conocimientos, sino como facilitadores de procesos comunicativos en el aula, siendo necesario el constante dialogo interdisciplinario, reflexionando sobre el uso de los medios en la educación y orientando las capacidades comunicativas, no para la enseñanza en sí de medios, sino de procesos comunicativos más participativos y empáticos, que permitan el acceso a un nuevo modelo educativo.
Precisamente nuestro sistema educativo no escapa a ésta situación. Desde el año de 1994, con la promulgación de la Ley General de Educación, se inicia un salto vertiginoso en la educación Colombiana, sin embargo hoy después de 15 años, podemos decir que es muy poco lo que se ha avanzado al interior de las Instituciones Educativas; el principal obstáculo en el desarrollo educativo colombiano ha sido la negativa al cambio de algunos docentes, que como reza la frase del comercial, están en el lugar equivocado y lo único que han generado es malestar y no han permitido el normal desarrollo de las mismas.
La educación ante todo debe ser entendida como un arte, que debe perfeccionarse a lo largo de las generaciones y como tal, el docente es el primero que debe aplicar dicho principio. Para lograrlo; es necesario que esté dispuesto a generar el cambio dentro de la escuela, cambio que se genera primero al interior de su propio ser, en éste caso diríamos que el maestro enseña más con su actitud y convicción personal.
Nuestro país vive un momento histórico crucial, en donde el docente, más que nadie, está llamado a transformar las normas de convivencia que nuestra sociedad ha venido construyendo. Somos nosotros los educadores, los responsables de promover los nuevos aprendizajes, haciéndolos más agradables, y efectivos, transformando paulatina y positivamente las actitudes de los educandos, creando semillas al interior de la escuela, es decir, generando cambios.
Bajo la nueva perspectiva de la educación colombiana se pretende incrementar el desarrollo desde una visión comunitaria y participativa en la cual, se procure una verdadera y auténtica formación integral del individuo, se busca optimizar los recursos para mejorar la calidad de vida; el cambio ha sido radical, en todo los niveles. La educación no se puede concebir entonces como la simple transmisión de conocimientos del docente al educando durante los 60 minutos de clase, el planteamiento debe ser diferente, se debe enseñar a vivir y a afrontar el medio circundante, aprovechando las capacidades y aptitudes de los educandos y sobre todo que aprendan a convivir con sus semejantes siendo individuos competentes.
Se hace necesario fomentar al interior del aula, actividades que lleven al educando al desarrollo de habilidades, valores y destrezas, procurando el progreso de la comunidad. Éste tipo de actividades se pueden desarrollar mediante acciones de formación, en las cuales se pueden involucrar docentes de otras áreas, lo que garantiza un auténtico desarrollo integral de los educandos, comprometiéndolos con su propia formación, llevándolos a tomar conciencia de sus capacidades y habilidades cognitivas y si a todo esto, se le suma la exigencia de implementar y promover las competencias ciudadanas y laborales a partir del desarrollo de las actividades pedagógicas, tendríamos jóvenes mejor preparados y más competentes.
Bajo ésta perspectiva la implementación de las experiencias significativas, surgen como la alternativa más viable para el desarrollo de la mayoría de las competencias, ya sean básicas, ciudadanas, y/o laborales; entendidas como una practica pedagógica, desarrollada desde el ambiente escolar y que tienen como objetivo el desarrollo de un aprendizaje significativo. Mediante su implementación se pretende entonces, promover el desarrollo integral de los estudiantes a través de la recreación de habilidades y competencias específicas; buscando el protagonismo y el liderazgo social. Para lo cual es importante definir conceptos como ambientes de aprendizaje y aprendizaje significativo. Entendiéndose el primero no sólo como el análisis y organización del espacio educativo, del tiempo adecuado para el mismo, del impacto que puede ejercer las TICs, sino también como la actitud del docente y la disposición del educando. Ahora bien, el acelerado desarrollo de las nuevas tecnologías de la información, plantea retos a la educación, ya que la información es el eje central de toda actividad humana, es por lo tanto una necesidad imperante la implementación de las TICs dentro de los nuevos procesos educativos.
Por otro lado, se ha de entender por aprendizaje significativo, el proceso pedagógico participativo, que propende la investigación e impulsa la reflexión y el análisis constante de los educandos, involucrándolos dentro de la construcción de su propio conocimiento; en otras palabras, el docente debe enseñar a pensar y el estudiante debe aprender a aprender, teniéndose en cuenta los conocimientos preexistentes que estos poseen.
Retomando el planteamiento inicial, podemos verificar la importancia, que tiene dentro de esta reflexión, una práctica pedagógica renovadora, en donde el docente ya no es el eje central del proceso, sino por el contrario es un facilitador del aprendizaje. El mejor modelo para el desarrollo del aprendizaje significativo es el trabajo por proyectos, el cual permite que el educando interactúe en situaciones específicas y significativas, estimulando el “saber saber”, el “saber hacer” y el “saber ser”, es decir, la teoría, el procedimiento y la actitud. El docente pasa entonces del modelo memorístico de trasmisión tradicional a un modelo activo, donde es un moderador, un facilitador, un mediador y en ultimas un participante más en la construcción del conocimiento.
Se hace necesario entonces que en las instituciones educativas, el conocimiento se construya en forma paralela entre los docentes y los estudiantes, desde una perspectiva comunitaria bajo un enfoque abierto, que permita plantear, analizar y resolver los problemas que se presentan al interior de las instituciones. Queda demostrada la necesidad de implementar la metodología por proyectos al interior de las escuelas y colegios; proyectos que deben convertirse de una u otra forma en experiencias significativas, que trasciendan más allá de los muros de la institución, compartiéndolas con otros establecimientos.
Los nuevos planteamientos pedagógicos, y más propiamente el aprendizaje significativo, se presentan como estrategias que le permiten al docente abordar y transformar la realidad de los estudiantes, quienes viven una carga negativa que reciben inicialmente de sus hogares y del entorno que les rodea, carga que en últimas se refleja al interior de las instituciones y que no les permite el óptimo desarrollo de sus capacidades. Ésta realidad es la que debe motivar a los docentes a implementar estrategias innovadoras que permitan canalizar primordialmente las cualidades comunicativas y artísticas de los estudiantes y de esta forma poder potencializar todas sus habilidades.
Pero… ¿por qué las cualidades comunicativas y artísticas?, las primeras porque son fundamentales para el desarrollo del pensamiento, de las habilidades cognitivas y, porque a través del lenguaje el ser humano interactúa con los demás; las artísticas porque permiten desarrollar la creatividad y la imaginación, indispensables en la implementación de las competencias laborales.
La idea es entonces implementar el audiovisual como herramienta pedagógica en la labor docente en las diferentes áreas, desarrollando nuevas estrategias pedagógicas que faciliten el aprendizaje significativo; se propone abordar en forma paralela la ciencia y el arte para alcanzar la apropiación de la tecnología en una perspectiva humanística, que permitan el desarrollo de competencias basicas, ciudadanas y laborales, retomando las TICs y más propiamente la televisión escolar como una forma de expresión; entendidas estas como una exigencia de la época, desde la dinámica y los cambios acelerados de los procesos sociales, como algo indispensable en la construcción de nuevos imaginarios.
Sea cual fuere el modelo curricular que se implemente al interior de la institución, no se puede negar que es el docente quien pone en marcha y mantiene el proceso de enseñanza aprendizaje, el que estimula con su formación cultural y pedagógica para que los estudiantes se apropien del currículo. Para nadie es un secreto que una perspectiva de educación para los medios implica que los docentes como lideres o como actores deben recuperar su papel dentro del proceso pedagógico, ya no en un sentido de fuente única de transmisión de conocimientos, sino como facilitadores de procesos comunicativos en el aula, siendo necesario el constante dialogo interdisciplinario, reflexionando sobre el uso de los medios en la educación y orientando las capacidades comunicativas, no para la enseñanza en sí de medios, sino de procesos comunicativos más participativos y empáticos, que permitan el acceso a un nuevo modelo educativo.
El siguiente cortometraje es precisamente un ejemplo del material elaborado por los estudiantes en el àrea de lenguaje; fue elaborado por los estudiantes del grado 7B de la jornada A de la Instituciòn educativa San Pedro Claver del municipio de Puerto Boyacà, en el año 2008.
sábado, 13 de marzo de 2010
MAS ALLA DE LA EDUCACIÓN TRADICIONAL
A lo largo de la historia, los procesos pedagógicos mediante los cuales se desarrollan los programas académicos de las diferentes instituciones educativas, ya sean del orden profesional o de la básica, lentamente han experimentado una serie de cambios que redundan en la calidad del sistema educativo. dentro de esos procesos se ha pasado de una modelo tradicionalista en el cual el docente se concebía como el centro de todo el proceso, mientras que el educando era un simple recipiente sobre el que se vaciaban unos contenidos. De ésta visión se pasa a una concepción más abierta en donde el centro del proceso es el educando; surgiendo así una serie de escuelas y enfoques pedagógicos revolucionarios, como es el caso del aprendizaje significativo.
A pesar de los cambios de paradigma que se han presentado en las últimas tres décadas, al interior de las escuelas y de los colegios, son muy pocos los docentes que han aceptado el reto del cambio; aplicándose así la teoría de Thomas Kuhn, que todo cambio de paradigma siempre es violento, porque la mayoría de las personas se niegan aceptarlo como nuevo modelo.
Se hace necesario por lo tanto que el docente inplemente al interior de la institución una práctica pedagógica renovadora, en donde él ya no es el eje central del proceso, sino por el contrario un facilitador del aprendizaje; teniendo en cuenta que el mejor modelo para el desarrollo del aprendizaje significativo, es el trabajo por proyectos, el cual permite que el educando interactúe en situaciones específicas y significativas, estimulando el “saber saber”, el “saber hacer” y el “saber ser”, es decir, la teoría, el procedimiento y la actitud. El docente pasa entonces del modelo memorístico de trasmisión tradicional a un modelo activo, donde es un moderador, un facilitador, un mediador y en ultimas un participante más en la construcción del conocimiento.
Bajo esta perspectiva, en las instituciones educativas, el conocimiento se construye en forma paralela entre los docentes y los estudiantes, desde una perspectiva comunitaria bajo un enfoque abierto, que permita plantear, analizar y resolver los problemas que se presentan al interior de las instituciones. Queda demostrada de esta forma la necesidad de implementar la metodología por proyectos al interior de los colegios; proyectos que deben convertirse de una u otra forma en experiencias significativas, que trasciendan más allá de los muros de la institución, compartiéndolas con otros establecimientos.
Sea cual fuere el modelo curricular que se implemente al interior de la institución, no se puede negar que el docente pone en marcha y mantiene el proceso de enseñanza aprendizaje, el que estimula con su formación cultural y pedagógica para que los estudiantes se apropien del currículo, siendo neceario que se conciban a si mismos como lideres o como actores que deben recuperar su papel dentro del proceso pedagógico, ya no en un sentido de fuente única de transmisión de conocimientos, sino como facilitadores de procesos comunicativos en el aula, siendo necesario el constante dialogo interdisciplinar y reflexionando sobre su quehacer.
Bajo esta perspectiva, se debe tener en cuenta que la docencia, más que cualquier otra profesión requiere una constante actualización y capacitación, actualización que se logra no solo bajo el sistema traficional educativo, sino desde los enfoques de la educación abierta y a distancia.Son muchos los modelos y alternativas de la educación abierta y a distancia, que se ofrecen hoy en día, en los cuales se utilizan las herramientas propias de las NTICs. Uno de esos modelos es precisamente la educación virtual ofrecida a trav´rs de las buevas herramientas informáticas. El requerimento que se le exige al estudiante virtual es el compromiso y la reponsabilidad con la autoformación.
Esta es precisamente una de las propuestas que brinda la Universidad de Santander a los docentes colombianos, a través del programa Especialización en gerencia Informática. Para una mayor información consulta. ttp://www.cvudes.edu.co/.
Si deseas ampliar sobre el tema puedes consultar también http://www.metacursos.com/
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
